Tecnología
Función y principio de funcionamiento
El aislamiento nano de fachada funciona de forma diferente a los materiales aislantes clásicos. Mientras que los sistemas convencionales se basan sobre todo en capas gruesas de material, esta tecnología utiliza de forma específica efectos físicos para influir y reducir la transmisión de calor — con un espesor de solo aprox. 1 mm.
Tres principios de funcionamiento
- Reflexión de la radiación térmica: Parte de la radiación térmica incidente se refleja en la superficie antes de poder penetrar en la estructura del edificio — la fachada se calienta menos en verano.
- Reducción de la conducción térmica: La estructura especial del material del revestimiento reduce la conducción térmica dentro de la superficie de la fachada — las pérdidas de calor en invierno pueden reducirse.
- Influencia en las nanoestructuras: En nanoestructuras microscópicamente pequeñas dentro del revestimiento, el movimiento de las moléculas de aire se ve limitado, lo que influye adicionalmente en el transporte de calor.
Diferencia con el aislamiento de fachada clásico
Los métodos de aislamiento clásicos, como los sistemas de aislamiento térmico por el exterior (ETICS), actúan principalmente mediante el espesor del material y gruesos paneles aislantes. El aislamiento nano de fachada, en cambio, se centra en influir en la transmisión de calor en la superficie, utiliza efectos físicos en lugar de masa y se conforma con un espesor muy reducido de aprox. 1 mm — sin amplias modificaciones estructurales.
Efecto en verano e invierno
En verano, el menor calentamiento de la fachada proporciona una carga térmica menor en los espacios interiores. En invierno, la reducción de las pérdidas de calor favorece un clima interior estable — el aislamiento nano de fachada actúa durante todo el año.
¿Para qué edificios es adecuado?
Especialmente interesante para edificios existentes y reformas, edificios antiguos y protegidos, edificios sin posibilidad de aislamiento clásico y fachadas con exigencias de diseño.